Clientes informados es igual a marcas rediseñadas y productos actualizados

June 13 2017

 



Una visita al supermercado puede ser una aventura interesante como puede que no. Depende de cual sea la condición ante la oferta, y particularmente la oferta de productos que resultan novedosos. Es un hecho que la transformación de muchas economías y la turbulencia en los mercados ha producido cambios significativos en los hábitos de consumo porque se buscan más productos a la medida, pero poco informado se está para crear criterios de evaluación, comparación y compra. Entonces se convierte en una necesidad, acceder a información detallada y actualizada, presentada en forma intuitiva, sencilla, pero a la vez completa.

Los consumidores novatos están dispuestos a hacer valer el poder de elección, probando distintas marcas y experiencias antes de decidir lo que se va a comprar. El impacto de todo esto sobre los modos tradicionales de comercialización es enorme: la exhibición de los productos es apenas el punto de partida de un complejo proceso condicionado por la conectividad instantánea y la democratización del acceso a la información.

Los consumidores primerizos respecto a productos nuevos, no confían en mensajes genéricos de mercadeo porque han migrado a la verificación de las promesas y calidad en todas las categorías, haciendo que la transparencia y coherencia de los mensajes dirigidos, se conviertan en requisitos para captar el interés. Por eso la tarea de las compañías de Retail es tratar de convencer a los consumidores que están presentando la mejor opción disponible tanto online como en el offline.

Estos nuevos consumidores están más interesados en acceder a ofertas realmente convenientes, reclaman honestidad por parte de las nuevas marcas, se apoyan en las recomendaciones de otros consumidores para pre-calificar las ofertas antes de transitar a la propia experiencia, quieren reducir a cero el riesgo de probar los nuevos productos, desconfían de las informaciones poco sólidas y suelen aplicar estándares altos de calidad para comparar las ofertas. El deseo por lo nuevo crece, pero no los deslumbra.

Son más racionales que antes, a veces obligados por las restricciones presupuestarias y otros, debido simplemente a que quieren conocer más antes de tomar la decisión y comprar.

Las marcas tradicionales también pueden comportarse como novatas. El punto es que para que permanezcan vigentes se espera una reinvención y así puedan ser percibidas como respuestas satisfactorias a las expectativas actuales. Re-imaginar los productos desde cero y repasar todos los procesos que tienen lugar hasta que llegan al usuario final, implica un desafío fuerte para los fabricantes: tienen que revisar los contenidos de la información asociada a cada producto que entregan a los retailers, y así reformularlos y actualizarlos de un modo coherente con la nueva dinámica cultural y económica.

“Hacemos los mismos productos, pero los hacemos nuevos”. Este es el mensaje que las marcas necesitan transmitir. Explicarse a sí mismas para poder transmitirlo ante sus consumidores. Cómo hacen lo que hacen, porque lo hacen así, que saben de historia, las preferencias como consumidores y como se están preparando para satisfacer las necesidades, no solo ahora sino de aquí en adelante. Sabiendo que las expectativas van a mutar, y las empresas tendrán que volver a conquistar para mantener la fidelidad a sus productos y marcas.

Esta es la encrucijada a la que inevitablemente llegan las empresas que no asumen la importancia de salir de la zona de confort para adaptar sus modelos de negocio a las nuevas realidades de los mercados. Las oportunidades están allí, abiertas, para aquellas que decidan responder a las nuevas tendencias y comportamientos. Pero estas estarán disponibles para los que lleguen antes que los demás.

Es tiempo para que las compañías lo tomen en cuenta, busquen una transformación para cautivar al consumidor: su razón de ser.




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